Los mercados energéticos registraron un alza en los precios del crudo por preocupaciones sobre la oferta derivadas de la escalada del conflicto en Medio Oriente. Al cierre del 18 de mayo de 2026, el barril Brent se ubicó en 112.10 dólares y el West Texas Intermediate (WTI) en 108.66 dólares; la mezcla mexicana alcanzó 110.26 dólares.
La subida responde a temores de nuevas interrupciones en el suministro, relacionados con la tensión entre Estados Unidos e Irán y la situación en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de crudo. Los inversores reaccionaron con compras que empujaron los contratos a niveles no vistos en semanas.
En la sesión los precios ganaron cerca de 2.6% en el caso del Brent, en medio de una combinación de noticias geopolíticas y señales de menor disponibilidad de inventarios globales. Organismos y analistas han señalado que las liberaciones de reservas estratégicas entregaron un alivio temporal, pero que no son infinitas.
El repunte en el precio del crudo podría trasladarse a los combustibles al menudeo y aumentar la presión inflacionaria a corto plazo. Mercados y gobiernos seguirán de cerca las conversaciones diplomáticas y cualquier cambio en el tránsito por las rutas marítimas que conectan los yacimientos con los compradores internacionales.

