Los precios internacionales del petróleo registraron un avance el 28 de abril de 2026, con el barril de Brent para entrega en junio cerrando en 108.23 dólares. El referencial estadounidense West Texas Intermediate (WTI) subió hasta 96.37 dólares por barril.
La escalada se atribuye al estancamiento en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y a las persistentes restricciones al tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz, factores que mantienen preocupaciones sobre la oferta global y han dejado los inventarios en niveles ajustados.
Analistas y casas financieras han revisado al alza sus previsiones de precio ante el riesgo de prolongarse las interrupciones en los envíos desde el Golfo Pérsico. La presión sobre los precios se ve reforzada por la reducción significativa del tráfico de buques a través del estrecho, una ruta clave para aproximadamente una quinta parte del comercio petrolero mundial.
En México, la mezcla mexicana cotizó cerca de 98.78 dólares por barril, según registros del mercado. El movimiento en los mercados energéticos puede repercutir en costos de combustible y en las decisiones de política energética y reservas estratégicas en los próximos meses.
Las autoridades y observadores del mercado seguirán de cerca cualquier avance diplomático que pueda despejar las rutas marítimas o reducir las tensiones, lo que tendría un efecto inmediato en la volatilidad de los precios.

