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Presentan documental sobre la labor de madres buscadoras en canales del Edomex

El cortometraje Canales de la muerte, la última frontera, realizado por el fotoperiodista Jorge Ángel Pablo García, fue presentado en un terreno aledaño al Canal de Cartagena, en Ecatepec, Estado de México. La obra documenta la labor de madres buscadoras y los hallazgos de cuerpos y restos de personas desaparecidas en canales y ríos de aguas residuales del oriente mexiquense.

El documental surgió después de tres años de registrar el trabajo de la Colectiva Feminista Ehécatl durante la búsqueda de familiares desaparecidos. Su presentación se realizó en los márgenes del canal, un sitio donde los colectivos han localizado restos humanos y han exigido mayor atención de las autoridades.

Una mirada a las búsquedas en aguas residuales

La producción muestra rastreos en el Canal de Cartagena y el Canal de La Compañía, incluidos puntos ubicados entre Chimalhuacán, Texcoco y Nezahualcóyotl. También aborda las labores realizadas en afluentes de Tonanitla y Nextlalpan, así como en el Río de los Remedios.

De acuerdo con la explicación del realizador, el propósito es visibilizar el trabajo de las madres buscadoras y mostrar que estos canales son utilizados como lugares para ocultar cuerpos y restos. Las integrantes de la colectiva han desarrollado estrategias de búsqueda en aguas negras y mantienen comunicación con habitantes de las colonias cercanas.

El cortometraje comienza con una jornada realizada el 31 de marzo de 2025 en el Canal de Cartagena, donde fueron encontrados fragmentos humanos dentro de bolsas negras. Además, reúne registros de búsquedas efectuadas en el Canal de Tonanitla el 1 de abril de 2026, en el Bordo de Xochiaca durante 2024 y en el Canal de La Compañía el 31 de agosto de 2026.

Historias de búsqueda y exigencia de justicia

La obra también incorpora el caso de Gerardo Armando Ramses López Aguirre, cuyo cuerpo fue localizado después de su desaparición. Su madre, Albina Aguirre Cortes, reclama que la investigación continúe y que las autoridades eviten cerrar el expediente sin esclarecer lo ocurrido.

La narración señala que las búsquedas de la colectiva han contribuido a localizar al menos a 25 personas, a quienes sus familias pudieron dar una identificación y una despedida. Durante la presentación, las madres buscadoras arrojaron pétalos de flores blancas al canal y encendieron veladoras en memoria de las personas desaparecidas y de los cuerpos encontrados.

Canales de la muerte, la última frontera coloca en el centro la persistencia de las familias que buscan a sus seres queridos y la necesidad de que los hallazgos sean investigados con perspectiva de derechos humanos, identificación forense y acompañamiento institucional.