El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, pidió el 25 de abril de 2026 a la población reducir el consumo de energía tras los recientes daños a la infraestructura eléctrica, y señaló que el bloqueo naval de Estados Unidos contra puertos iraníes complica la situación.
Según el gobierno, los ataques han afectado instalaciones energéticas y han aumentado la presión sobre el suministro eléctrico, por lo que las autoridades llamaron a la ciudadanía a moderar el uso de electricidad en los hogares y espacios públicos.
Pezeshkian también afirmó que el bloqueo a los puertos iraníes y las amenazas externas son obstáculos para avanzar en negociaciones con Washington, y condicionó la participación en conversaciones a un cese de tales acciones.
El llamado se produce en un contexto de alta tensión regional, con intentos diplomáticos en curso y advertencias de ambas partes. Las autoridades iraníes pidieron solidaridad ciudadana para evitar cortes masivos y proteger servicios básicos.
Las consecuencias inmediatas incluyen recomendaciones oficiales para ahorrar energía y preparativos de las autoridades para mitigar posibles racionamientos si la situación se agrava.

