El 20 de mayo de 2026, productores de frijol de Zacatecas instalaron un nuevo ultimátum: demandaron la reanudación de las mesas de negociación y el acopio de al menos 1,500 toneladas de grano, y anunciaron que, si no obtienen respuesta, tomarán medidas de presión sobre infraestructura estratégica.
Entre las acciones anunciadas figura el bloqueo de la vía férrea México–Ciudad Juárez —operada por concesionarios del servicio de carga— con la finalidad de forzar una reunión con funcionarios con capacidad de resolver el problema. Los campesinos fijaron como plazo el viernes 22 de mayo de 2026 para que el gobernador del estado atienda la convocatoria.
En los días previos las protestas escaladon: hubo desalojos y detenciones durante movilizaciones, bloqueos en vialidades principales de la capital y cortes en puntos de acopio, lo que ha incrementado la tensión entre productores y autoridades estatales y federales.
Los representantes del movimiento acusan incumplimientos en el programa de acopio que opera la dependencia responsable y piden la destitución de quienes, dicen, han favorecido a intermediarios. Los productores advierten que mantendrán las protestas hasta obtener garantías sobre la recepción y compra de su cosecha.
La posibilidad de un bloqueo ferroviario podría afectar el transporte de mercancías a lo largo del eje norte del país; autoridades y empresas del sector logístico aún no han informado medidas concretas ante la advertencia.

