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¿Quiénes fueron los Arellano Félix, el cártel de Tijuana?

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El cártel de los Arellano Félix, conocido como Cártel de Tijuana, emergió a finales de los años 80 con un grupo de hermanos que consolidaron el control de la plaza de Tijuana y sus rutas hacia Estados Unidos.

Durante la década de 1990 la organización se dedicó principalmente al transporte de marihuana, cocaína y otras drogas hacia California, y desarrolló mecanismos de corrupción con autoridades locales y federales para mantener sus operaciones.

El periodo de mayor notoriedad del grupo estuvo marcado por enfrentamientos violentos con otros cárteles; entre los episodios más recordados figura el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo en el aeropuerto de Guadalajara el 24 de mayo de 1993, un hecho que se vinculó en su momento a la violencia entre bandas de narcotraficantes.

A principios de los años 2000 la organización sufrió golpes importantes: Ramón Arellano Félix fue reportado muerto el 10 de febrero de 2002, mientras que varios hermanos y operadores clave fueron detenidos y posteriormente extraditados a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico, lavado de dinero y asociación delictuosa.

Enedina Arellano Félix —hermana de los fundadores— cumplió un papel central en la administración financiera del grupo y, según autoridades internacionales, ha sido identificada como figura relevante en la conducción de los remanentes de la organización.

Cómo operaba y por qué fue relevante

La cercanía de Tijuana con la costa californiana convirtió a la ciudad en un punto estratégico para el flujo de estupefacientes hacia Estados Unidos. El cártel empleó desde túneles hasta redes de contrabando y transporte por contenedores; también recurrió al uso de personal leal en puntos clave de control y logística.

Su relevancia histórica radica en haber sido uno de los grupos que transformó el mapa del narcotráfico en la frontera noroeste de México, al disputar territorio con otros grandes cárteles y provocar olas de violencia que involucraron a autoridades y civiles.

Golpes y fragmentación

Las detenciones y muertes de sus líderes en la primera década de los 2000, así como la presión de fuerzas de seguridad mexicanas y estadounidenses, debilitaron la estructura central del cártel. Algunos miembros fueron extraditados a tribunales de EU, donde enfrentaron procesos por cargos federales.

A pesar de la fragmentación, analistas y agencias de seguridad han identificado la persistencia de células que mantienen actividades delictivas en la región, aunque con menor capacidad para controlar la plaza como en décadas pasadas.

Lo que sigue

El legado de los Arellano Félix permanece en la memoria pública por la violencia que generó en la frontera y por las redes que logró tejer. Las autoridades siguen monitoreando a los grupos residuales y las rutas que históricamente utilizaron para frenar nuevas dinámicas de violencia y tráfico.