Una disputa entre grupos dentro de Morena en Michoacán ha emergido como uno de los principales focos de la carrera rumbo a la gubernatura de 2027. El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ha señalado que “los tiempos están propicios” para que una mujer encabece la candidatura, y ha mencionado nombres como Gabriela Molina, Gladyz Butanda, Fabiola Alanís y Celeste Ascensio.
Por su parte, el senador Raúl Morón mantiene una estructura propia en la entidad y afirmó que su relación con el gobernador es “distante” y que éste no desea su postulación. La pugna, según actores locales, se resolverá en buena medida con la convocatoria que la dirigencia nacional de Morena anunciará en junio para registrar aspirantes a coordinador de defensa de la transformación, puesto que funcionará como el candidato de la coalición.
La tensión interna tiene antecedentes en procesos previos y se suma a negociaciones con aliados como el Partido del Trabajo y el Partido Verde, que, según diversos actores, podrían definirse por encuestas, acuerdos o pactos de coalición. Fuentes políticas consultadas han señalado que la elección será competitiva y que la unidad del bloque será clave para retener la gubernatura.
Entre los próximos pasos, la dirigencia nacional de Morena deberá emitir la convocatoria de registro de aspirantes y el proceso de medición —encuestas o acuerdos— definirá quién encabezará la alianza. Mientras tanto, la disputa pública entre las facciones marca un inicio anticipado de la contienda electoral en la entidad.

