Skip to main content Scroll Top

Reaparece en Colmar un Stradivarius perdido en la Segunda Guerra Mundial; experta lo identifica como el “Lauterbach”

Reaparece-en-Colmar-un-Stradivarius-perdido-en-la-Segunda-Guerra-Mundial-experta-lo-identifica-como-el-Lauterbach

El 31 de marzo de 2026, durante una velada en el museo Unterlinden de Colmar, en la región de Alsacia (Francia), se mostró un violín antiguo identificado por su organizador como un instrumento de 1719 atribuido a Antonio Stradivari. La presentación formó parte de una actividad que combinó una cata de vinos con una demostración musical.

Pascale Bernheim, fundadora de la asociación Musique et Spoliations y experta en rastreo de obras expoliadas, declaró que, tras revisar la crónica del evento y las características del instrumento, está «absolutamente convencida» de que podría tratarse del Stradivarius conocido como “Lauterbach”, sustraído del Museo Nacional de Varsovia por soldados nazis en 1944.

El supuesto hallazgo ha reavivado el interés por la historia del instrumento: de los nueve Stradivarius fabricados en 1719, dos permanecen desaparecidos —el “Lauterbach” y el apodado “Lautenschlager”—, y el valor estimado de ejemplares comparables supera los 10 millones de euros.

La identificación no es definitiva. Expertos señalan que ciertos detalles físicos —como la construcción de la tapa posterior y otros rasgos de talla y barniz— son clave para confirmar la autoría y la procedencia histórica de un violín de época. En el caso del instrumento mostrado en Colmar, especialistas todavía discuten si las características concuerdan con las del “Lauterbach” o con otro Stradivarius de la misma época.

Por ahora no hay una certificación científica pública ni una declaración formal del Museo Unterlinden que confirme la atribución. Las organizaciones y expertos que investigan objetos expoliados por la Segunda Guerra Mundial han pedido revisar los registros de procedencia y realizar estudios dendrocronológicos y peritajes que permitan establecer de forma concluyente la autenticidad y la historia del violín.

El presunto regreso del Stradivarius abre además preguntas sobre la trazabilidad de obras desplazadas durante los conflictos y la necesidad de mecanismos internacionales más sólidos para recuperar piezas culturales sustraídas en el pasado.