Halloween está a pocos días y la cocina también puede convertirse en parte de la celebración. Un shake sangriento de frutos rojos y unos mini bites de avena y cacao permiten preparar una mesa temática con ingredientes sencillos y una presentación inspirada en monstruos y escenas de terror.
Shake sangriento de frutos rojos
Esta bebida combina frutos rojos, plátano y una bebida de almendra alta en proteína. La decoración con frambuesas trituradas aporta el efecto visual de sangre al dejar que la mezcla escurra por las paredes interiores de un vaso transparente.
Ingredientes
- 1 taza de bebida Silk alta en proteína
- 1 taza de frutos rojos congelados, como fresas, frambuesas y moras
- ½ plátano
- 1 cucharadita de miel
- ½ cucharadita de extracto de vainilla
- Hielo al gusto
- Frambuesas trituradas para decorar
Preparación
- Coloca en la licuadora la bebida de almendra, los frutos rojos congelados, el plátano, la miel, la vainilla y el hielo.
- Licúa hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa.
- Vierte el shake en un vaso transparente.
- Tritura algunas frambuesas hasta formar una salsa espesa y deja que escurra por los bordes interiores del vaso para simular sangre.
- Decora con frutos rojos y sirve frío.
Mini bites de avena y cacao con forma de ojos de monstruo
Estos bocaditos no requieren horno y pueden prepararse con avena molida, cacao, crema de almendra o cacahuate y miel. La decoración con chocolate blanco y oscuro ayuda a crear la apariencia de ojos de monstruo.
Ingredientes
- ½ taza de bebida Silk de avena sin azúcar
- 1 taza de avena molida
- 2 cucharadas de cacao en polvo
- 2 cucharadas de crema de almendra o cacahuate
- 2 cucharadas de miel
- Chispas de chocolate blanco para decorar
- Chocolate oscuro, opcional, para formar las pupilas
Preparación
- En un recipiente, mezcla la avena molida con el cacao en polvo.
- Agrega la bebida de avena, la crema de almendra o cacahuate y la miel. Integra hasta obtener una masa moldeable.
- Si la mezcla queda demasiado húmeda, incorpora un poco más de avena molida.
- Forma bolitas pequeñas y aplánalas ligeramente.
- Coloca una chispa de chocolate blanco en el centro de cada pieza para simular un ojo de monstruo.
- Añade, si lo deseas, una pequeña gota de chocolate oscuro para formar la pupila.
- Refrigera durante 15 a 20 minutos para que los bocaditos adquieran firmeza.
- Sirve fríos.
Con estas dos preparaciones es posible añadir un toque temático a la mesa de Halloween sin recurrir a técnicas complicadas. La clave está en la decoración: un vaso transparente para resaltar el efecto del shake y pequeños detalles de chocolate para convertir los bocaditos en ojos de monstruo.
