La Plataforma Digital de Alertamiento y Gestión Integral de Riesgos de México (SASSLA) publicó que, al marcar Julián Quiñones el primer gol del partido entre México y Ecuador, una estación RaspberryShake situada en la alcaldía más cercana al Estadio Azteca captó una señal inusual.
Expertos en monitoreo sísmico y los propios registros sugieren que la señal fue consecuencia de las vibraciones generadas por la multitud durante la celebración, y no corresponde a un sismo de origen tectónico.
El fenómeno fue reportado por varias estaciones urbanas y difundido en plataformas de monitoreo: se trata de una “señal artificial” que coincide temporalmente con la anotación y el estallido de júbilo en el estadio.
Registros similares se han observado en eventos deportivos multitudinarios, cuando la energía colectiva de la afición produce variaciones detectables en equipos sensibles instalados en zonas urbanas.

