Una fotografía inédita muestra a Tomás Zerón de Lucio, entonces jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), durante el interrogatorio de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera tras su captura en febrero de 2014.
La imagen fue tomada antes de que el exlíder del Cártel de Sinaloa fuera trasladado desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México hacia el Centro Federal de Readaptación Social número 1, conocido como El Altiplano, bajo un fuerte dispositivo de seguridad.
En la fotografía, Zerón aparece de pie, con una chamarra verde y recargado en una pared, mientras dirige preguntas a Guzmán Loera. El capo mantiene la mirada hacia abajo mientras responde al cuestionario del funcionario.
El interrogatorio después de la captura
La captura de Joaquín Guzmán Loera ocurrió en Mazatlán, Sinaloa, el 22 de febrero de 2014. Después de permanecer prófugo durante más de una década, fue presentado ante autoridades federales y trasladado al penal de máxima seguridad del Estado de México.
Durante ese procedimiento, Tomás Zerón estuvo presente en las diligencias relacionadas con la identificación y el traslado del narcotraficante. Un recuento publicado posteriormente describió el encuentro entre ambos en instalaciones aeroportuarias, donde se realizó un interrogatorio para confirmar la identidad del detenido.
Videos de la última captura
La revelación de la fotografía ocurre después de que también se difundieran videos inéditos de la última captura de Guzmán Loera, ocurrida el 8 de enero de 2016 en Los Mochis, Sinaloa.
En esas grabaciones, realizadas en el hotel Doux y durante el traslado del detenido, se escucha parte de un interrogatorio. Guzmán afirma que se dedicaba al tráfico de drogas, pero niega haber robado, y asegura que no le convenía que sus integrantes se enfrentaran con el gobierno.
En otro momento, mientras era llevado al hangar para su traslado a la Ciudad de México, el exlíder criminal sostiene que los militares que participaron en su captura no lo golpearon ni lo trataron mal.
Extradición a Estados Unidos
Joaquín Guzmán Loera fue extraditado a Estados Unidos el 19 de enero de 2017. Posteriormente fue condenado a cadena perpetua por delitos relacionados con el tráfico de drogas y permanece recluido en una prisión federal de ese país.
Dos de sus hijos, Ovidio y Joaquín Guzmán López, también enfrentan procesos en Estados Unidos y han alcanzado acuerdos de culpabilidad con autoridades de ese país. En distintas cartas, “El Chapo” ha sostenido que su juicio fue injusto y ha solicitado un nuevo proceso y su repatriación a México.
