Durante el 15 Foro de Emisoras de la Bolsa Mexicana de Valores, celebrado en la Riviera Maya el 29 de mayo de 2026, economistas y directivos empresariales coincidieron en que la revisión del T-MEC probablemente no concluirá de forma definitiva en la fecha límite y que, en su lugar, las partes podrían optar por revisiones anuales.
Gabriel Casillas, economista en jefe para Latinoamérica de Barclays, explicó que el escenario más probable es que las partes negocien cambios que luego no se envíen de inmediato al Congreso de Estados Unidos, por lo que la revisión podría prolongarse y generar incertidumbre en el tipo de cambio y los mercados financieros.
Representantes del sector privado, incluida Fibra Prologis, advirtieron que el tratado podría quedar en lo que describieron como un “modo zombie”: no cancelado, pero también sin una renegociación concluyente, y sujeto a revisiones periódicas que mantendrían incertidumbre sobre reglas de origen y condiciones para sectores como la automotriz, manufacturas y agroindustria.
Ejecutivas del ramo automotriz señalaron que las discusiones buscan mejoras puntuales, pero que los intereses de la administración de Estados Unidos podrían limitar una solución rápida. El secretario de Economía de México, en declaraciones recientes, también anticipó que la revisión podría dilatarse y repetirse en los próximos años.
Analistas consultados en diferentes medios consideraron que, si la revisión se extiende, las empresas enfrentarán una mayor volatilidad y un horizonte de reglas menos predecible, lo que puede afectar decisiones de inversión y cadenas de suministro.
En conjunto, las voces reunidas en el foro subrayaron que la falta de una resolución clara favorecería un entorno de incertidumbre prolongada y que la evolución del proceso dependerá en gran medida de decisiones políticas en Estados Unidos durante los próximos meses.

