Robert Redford habría cumplido 90 años este 18 de agosto, a menos de un año de su fallecimiento. El actor murió el 16 de septiembre de 2025, a los 89 años, y dejó una trayectoria ligada a una de las etapas más importantes del cine estadounidense.
Aunque se convirtió en una de las grandes estrellas del llamado Nuevo Hollywood, Redford nunca se identificó por completo con la industria del entretenimiento. En una entrevista concedida en 1967, dejó claro que veía el cine como una forma de arte y no únicamente como un negocio.
No soy un hombre de Hollywood.
La declaración resumía su distancia frente a la búsqueda constante de fama y reconocimiento. Para Redford, las películas no debían tratarse como productos comunes, sino como obras capaces de expresar ideas, emociones y distintas visiones de la sociedad.
Del interés por la pintura al cine
Antes de consolidarse como actor, Redford mostró un interés profundo por la pintura y las artes visuales. Tras la muerte de su madre, Martha Hart Redford, cuando él era joven, viajó a Europa para acercarse a la vida artística y bohemia de la época.
Sin embargo, su atractivo físico y su presencia escénica le abrieron oportunidades en pequeños papeles de televisión. Con el tiempo apareció en distintas series y, en 1959, obtuvo una de sus primeras oportunidades importantes en el cine.
Ocho años después, su nombre ya tenía un peso considerable en los créditos de las películas. En 1967 protagonizó junto con Gene Hackman la cinta Downhill Racer, conocida en español como El descenso de la muerte, producción que motivó la entrevista en la que habló de su relación con Hollywood y con el arte.
Una carrera más allá del estrellato
La carrera de Redford no se limitó a interpretar personajes protagónicos. Su trabajo como director, productor y promotor del cine independiente amplió su influencia en la industria y reforzó su imagen como una figura interesada en impulsar nuevas propuestas cinematográficas.
En aquella conversación también reconoció que había dejado de pintar durante un tiempo, aunque regresar a Londres le provocó nostalgia por sus años de juventud en Europa. Admitió que le atraía la posibilidad de volver a pintar, pero consideraba que hacerlo requería dedicación y compromiso.
A 90 años de su nacimiento, el legado de Robert Redford permanece asociado tanto a su estrellato como a su esfuerzo por mantener una relación crítica con Hollywood. Su trayectoria combinó popularidad, inquietud artística y una búsqueda constante de independencia creativa.
