Roberto Montenegro se revela como una figura difícil de encasillar dentro de la historia del muralismo mexicano a través de la exposición “Muralismo fuera de la norma”, actualmente presentada en el Museo del Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, y del catálogo que acompaña la muestra, presentado el miércoles 12 de agosto de 2026.
La propuesta revisa la trayectoria del pintor jalisciense, quien desarrolló un universo visual propio y transitó entre el muralismo, la pintura de caballete, el simbolismo, el art déco, el arte popular y distintas representaciones del cuerpo. La exposición busca ampliar la manera en que se cuenta la modernidad artística mexicana.
El catálogo fue coeditado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura y la Fundación Mary Street Jenkins. Reúne ensayos de Daniel Garza Usabiaga, Mónica López Velarde Estrada, Carlos Segoviano y Sergio Isaac Porcayo Camargo, quienes abordan distintos aspectos de la obra y el contexto de Montenegro.
Una trayectoria que escapa a las etiquetas
La revisión plantea que Montenegro no puede entenderse a partir de una sola definición ni como una figura secundaria dentro del movimiento muralista. Su producción refleja contradicciones, apropiaciones y transformaciones que cuestionan la idea de una historia del arte mexicano ordenada en movimientos y categorías rígidas.
La muestra reúne más de 90 piezas distribuidas en nueve núcleos temáticos, entre murales, fragmentos restaurados, retratos, litografías, dibujos, impresiones, gouaches, tintas, acuarelas y obras vinculadas con el arte popular mexicano.
El recorrido concentra especial atención en el periodo de 1922 a 1934, cuando Montenegro realizó diversos trabajos murales en el antiguo convento de San Pedro y San Pablo. Algunos fragmentos fueron preservados mediante la técnica del strappo, que permite separar una pintura mural de su soporte arquitectónico para conservarla y exhibirla.
Modernidad, arte popular y humanismo
Además de sus aportaciones formales, la exposición recupera facetas menos exploradas del artista, como su interés por el arte popular mexicano, sus reflexiones sobre diversas concepciones de la masculinidad y su postura humanista frente a los conflictos internacionales del siglo XX.
Obras como “Hecatombe” y “Síntesis” muestran preocupaciones relacionadas con el ascenso del fascismo, la guerra y los regímenes autoritarios. Estos trabajos permiten observar una dimensión política y pacifista que complementa la lectura tradicional de su producción muralística.
La exposición forma parte de un ciclo del Museo del Palacio de Bellas Artes dedicado a revisar las historias detrás de los murales que integran su colección permanente. En ese contexto, Montenegro aparece como un creador que abrió rutas hacia la modernidad sin ajustarse por completo a las normas estéticas de su tiempo.
La muestra permanecerá abierta hasta septiembre
“Roberto Montenegro. Muralismo fuera de la norma” permanecerá abierta al público hasta el 6 de septiembre de 2026 en el Museo del Palacio de Bellas Artes. El recinto se ubica en avenida Juárez, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, y recibe visitantes de martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas.
La entrada general tiene un costo de 95 pesos, mientras que los domingos el acceso es gratuito para el público en general. También cuentan con entrada libre estudiantes, docentes con credencial vigente, personas beneficiarias del Inapam y personas con discapacidad.
