El 16 de abril de 2026, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia convocó al embajador de México en Moscú, Eduardo Villegas Mejías, para expresar su “firme preocupación” por la situación de una ciudadana rusa menor de edad que se encuentra bajo la custodia de autoridades mexicanas.
Rusia aseguró que la joven, identificada como Kristina Romanova, estaría retenida de forma “ilegal” en un centro de protección y exigió acceso consular inmediato y condiciones para su regreso sin obstáculos, según declaraciones de la vocera del ministerio ruso.
Por su parte, autoridades del Estado de México y del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) han señalado que la menor está bajo custodia de la Fiscalía mexiquense en el marco de una investigación, incluida una posible investigación por trata de personas y una presunta agresión sexual que motivó la intervención de las autoridades.
El caso ha sido objeto de gestiones diplomáticas desde 2023, y Moscú ha sostenido que en ocasiones anteriores se habían solicitado reuniones consulares con la joven. Rusia señaló además que la documentación indica que la joven manifestó su deseo de regresar a Rusia y recordó que alcanzará la mayoría de edad el 15 de mayo de 2026.
La representación diplomática de México en Moscú no ofreció una versión pública inmediata sobre las reclamaciones rusas al cierre de las primeras informaciones sobre la convocatoria.
Este tipo de convocatorias diplomáticas son habituales cuando un Estado considera que sus ciudadanos no tienen acceso consular o están en riesgo; el caso continúa bajo investigación por las autoridades mexicanas.

