La situación salarial de más de 275 mil policías estatales y municipales amenaza los avances en materia de seguridad pública, debido a que numerosos elementos reciben ingresos inferiores al referente de 16 mil 668 pesos mensuales establecido para cubrir las necesidades básicas de una familia.
El diagnóstico expone diferencias importantes entre entidades y corporaciones. Mientras algunos policías estatales de Baja California podían alcanzar ingresos de hasta 28 mil pesos mensuales y los municipales superar los 18 mil, en entidades como Yucatán, Tabasco y Oaxaca se registraban percepciones considerablemente menores.
Una brecha salarial que persiste
La propuesta de salario digno fue elaborada en 2024 por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en coordinación con la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos. El cálculo tomó como referencia el costo de una canasta básica y fijó una estimación de 16 mil 668 pesos mensuales para los elementos operativos.
Sin embargo, el cuarto informe semestral de la Fuerza Armada Permanente en Tareas de Apoyo a la Seguridad Pública señaló que, al 19 de noviembre de 2024, las policías estatales de 15 entidades habían superado ese referente salarial, mientras otras permanecían cerca de alcanzarlo. La situación de las policías municipales mostraba brechas más marcadas.
Datos retomados de diagnósticos sobre las condiciones laborales de las corporaciones indican que 48 por ciento de los policías estatales percibe menos de 10 mil pesos mensuales. En el ámbito municipal, la proporción llega a 69 por ciento, una diferencia que refleja la desigual capacidad financiera de los gobiernos locales.
Diferencias entre estados
Los registros muestran contrastes relevantes. En Baja California, los salarios reportados se ubicaban entre los más altos del país; en cambio, Yucatán registraba policías municipales con ingresos apenas superiores a 5 mil pesos mensuales. En Tabasco, los salarios estatales rondaban los 5 mil 600 pesos, mientras que los municipales superaban ligeramente los 6 mil.
En Oaxaca, tanto los policías estatales como los municipales recibían ingresos cercanos a los 10 mil pesos, de acuerdo con la información referida en el análisis. Estas diferencias se suman a otros problemas laborales, como la falta de prestaciones, seguridad social y condiciones homogéneas de servicio.
El impacto en la seguridad pública
La precariedad laboral aumenta la vulnerabilidad de las corporaciones locales frente a presiones externas y dificulta la profesionalización de sus integrantes. No obstante, un salario bajo no demuestra por sí mismo la participación de un elemento en actividades delictivas; el problema requiere políticas de prevención, controles institucionales, capacitación y mejores condiciones de trabajo.
El Gobierno de México ha planteado actualizar el referente salarial y fortalecer las condiciones laborales de las policías. El reto consiste en que los estados y municipios conviertan esa propuesta en incrementos sostenibles, con recursos suficientes y mecanismos de evaluación que garanticen que los apoyos lleguen a los agentes operativos.
La brecha entre el salario recomendado y los ingresos efectivamente pagados mantiene abierto uno de los principales desafíos para las instituciones de seguridad: contar con policías mejor remunerados, protegidos y profesionalizados para cumplir sus funciones sin quedar expuestos a condiciones de vulnerabilidad.
