El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, viajó el viernes 31 de julio de 2026 a Ceuta para atender la crisis provocada por la entrada coordinada de alrededor de 50 mil migrantes desde Marruecos. Durante su primera comparecencia en la ciudad autónoma, afirmó que lo ocurrido representa una violación de la integridad territorial de España.
La llegada masiva ocurrió el jueves 30 de julio, cuando miles de personas alcanzaron territorio español por tierra y a nado. El gobierno de Ceuta calculó que hasta 50 mil personas ingresaron, mientras otros reportes situaron la cifra en hasta 60 mil.
Sánchez informó que 48 mil 300 migrantes ya habían regresado voluntariamente a Marruecos. El retorno se produjo después del cierre de la frontera y de un despliegue de seguridad para recuperar el control del paso fronterizo.
Las autoridades españolas también reportaron la recuperación de 57 cuerpos en las costas de Ceuta. El dato se dio a conocer mientras continuaban las labores de atención y normalización en la ciudad.
Una crisis con impacto europeo
La dimensión del episodio provocó reacciones en otros países europeos. Italia anunció la suspensión temporal de la libre circulación con España para viajeros no europeos y la aplicación de controles fronterizos, al considerar que la situación podía afectar su seguridad nacional.
El gobierno español señaló que la mayoría de las personas que cruzaron ya había regresado a Marruecos. Sin embargo, el episodio dejó pendientes la atención de quienes permanecían en Ceuta, la gestión de los menores y la coordinación de la respuesta entre España, Marruecos y la Unión Europea.
Sánchez comparó la crisis con la entrada masiva registrada en Ceuta en mayo de 2021 y sostuvo que el episodio del 30 de julio rompió la tendencia de reducción de los flujos irregulares hacia España.
