La Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) inició un paro indefinido en Oaxaca a partir del 25 de mayo de 2026, luego de una marcha multitudinaria en la capital del estado y la instalación de un plantón en el Zócalo.
La protesta ha dejado suspendidas las clases en buena parte del estado: las organizaciones que cubren el movimiento reportan que más de 800,000 estudiantes de educación básica y medio superior se verían afectados por la suspensión de actividades escolares.
En las primeras jornadas del paro, integrantes de la Sección 22 realizaron bloqueos y tomas en puntos estratégicos, incluyendo el acceso al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Oaxaca y la Terminal de Almacenamiento y Despacho (TAD) de Pemex en Santa María El Tule. También se registraron movilizaciones hacia centros urbanos y plantones prolongados ante oficinas de gobierno.
Los maestros exigen el cumplimiento de acuerdos pendientes con el gobierno estatal y federal, e insisten en demandas de alcance local y nacional, entre ellas la atención a compromisos sobre infraestructura y contratación de personal; asimismo, han planteado demandas sobre la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la revisión de la reforma educativa, según las declaraciones de sus representantes.
Las autoridades estatales y federales han recibido emplazamientos por escrito y la CNTE advirtió la posibilidad de ampliar la movilización a nivel nacional. Las acciones del magisterio en Oaxaca se dieron en un contexto de negociaciones previas y llamadas a paro nacional por parte de la organización.
En los próximos días se espera que las partes definan si las mesas de diálogo se reinstalan y si el paro se mantiene o modifica su estrategia; mientras tanto, la suspensión de clases y los bloqueos mantienen afectaciones a la movilidad y a servicios locales.

