La Secretaría de Cultura federal condenó la comercialización de piezas ofertadas en una subasta organizada por la casa de ventas pública francesa Casa Millon, tras la identificación por parte de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de objetos que podrían ser bienes arqueológicos pertenecientes al patrimonio de la Nación.
Según comunicados y reportes periodísticos, el catálogo vinculado a la subasta programada a finales de febrero de 2026 incluía decenas de objetos y, en un lote específico, el INAH detectó al menos cuatro piezas con características prehispánicas. La titular de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, expresó el rechazo del gobierno mexicano frente a la oferta de estos bienes y solicitó detener su comercialización.
La Secretaría informó que se han gestionado los procedimientos jurisdiccionales y los canales diplomáticos correspondientes para procurar la repatriación de las piezas e impedir su salida o venta fuera de los mecanismos legales. El gobierno recordó que los bienes arqueológicos muebles son propiedad de la Nación y su exportación está regulada por la legislación mexicana.
Este caso se inscribe en una serie de advertencias y solicitudes previas del gobierno mexicano contra la venta en el extranjero de materiales arqueológicos y etnográficos que especialistas han determinado como parte del patrimonio cultural del país. Las autoridades han reiterado la necesidad de que las casas de subastas y coleccionistas respeten códigos éticos y normativas internacionales para evitar el tráfico ilícito de bienes culturales.
Las autoridades mexicanas indicaron que, de continuar la oferta, utilizarán los mecanismos legales y diplomáticos disponibles para solicitar la recuperación de los objetos y sancionar, en su caso, las conductas contrarias a la legislación vigente sobre patrimonio cultural.

