La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) afirmó que no participó directamente en el operativo para desmantelar un laboratorio clandestino en la sierra de Chihuahua y que su función se limitó a proporcionar seguridad perimetral a solicitud de la fiscalía estatal.
El accidente en el que murieron dos funcionarios estadounidenses y dos integrantes de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) ocurrió tras la acción contra el centro de producción de drogas; autoridades informaron que el vehículo se salió de la carretera, cayó por un barranco y explotó.
Medios internacionales informaron que los dos ciudadanos estadunidenses fallecidos eran miembros de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). El Gobierno federal abrió una investigación para esclarecer las circunstancias de la operación y determinar si hubo violaciones a la Ley de Seguridad Nacional.
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió explicaciones al gobierno del estado de Chihuahua y confirmó que se solicitó información a la embajada de Estados Unidos. Por su parte, el fiscal estatal señaló que los estadounidenses no participaron directamente en el desmantelamiento y que, según su versión, estaban realizando labores de capacitación.
La Sedena, mediante fuentes consultadas, reiteró que su personal prestó apoyo de seguridad periférica y coadyuvó en el traslado de personal, pero que no intervino en las acciones operativas. La investigación federal continúa en curso.

