El Pleno del Senado aprobó reformas para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, en un proceso que la Cámara ha venido discutiendo en comisiones y que, según comunicación oficial del Senado, afectará en una primera etapa a más de 13 millones de trabajadores.
La presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, Geovanna Bañuelos de la Torre, afirmó que “trabajar menos horas en mejores condiciones produce más y mejor” y subrayó que desde esa instancia se impulsa el diseño de las leyes secundarias que permitirán la implementación de la nueva jornada.
Las propuestas legislativas prevén una reducción gradual de la jornada, con mecanismos de transición y ajustes operativos para empresas y centros de trabajo; autoridades y legisladores han planteado plazos y reglas para distribuir horas extraordinarias y proteger el salario, según el análisis difundido en los debates parlamentarios.
En paralelo, la Presidencia de la República presentó al Senado una iniciativa para crear un Certificado Laboral para la Agroexportación, cuyo objetivo es acreditar el cumplimiento de obligaciones laborales y ambientales a lo largo de la cadena productiva, con registros y auditorías que faciliten la trazabilidad y la competitividad internacional.
La iniciativa del Certificado busca alinear a productores, empacadoras y exportadores bajo estándares verificables y contempla instrumentos administrativos que podrían condicionar la exportación ante incumplimientos laborales o ambientales.
Legisladores y autoridades han coincidido en la necesidad de articular reformas constitucionales, leyes secundarias y mecanismos regulatorios para garantizar la aplicación efectiva de ambas medidas; los siguientes pasos incluyen la redacción de los ordenamientos operativos y las mesas de trabajo para su implementación.

