El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) ha reforzado las acciones de vigilancia y atención ante un aumento de casos de miasis causada por la mosca Cochliomyia hominivorax en el estado de Campeche, donde durante los últimos meses se han registrado cifras que suman varios cientos de animales afectados.
Los seguimientos zonales identifican como focos de atención a municipios del centro y sur del estado; entre las localidades reportadas con mayor incidencia aparecen Candelaria, Calakmul, Campeche, Carmen, Escárcega, Champotón y Hopelchén, además de Calkiní, Hecelchakán, Palizada, Seybaplaya y Tenabo.
Los reportes de vigilancia zoosanitaria muestran variaciones en los acumulados conforme se actualizan los monitoreos: en distintas entregas se documentan totales en el rango de cientos de casos, y las autoridades han enfatizado la necesidad de detección temprana para evitar complicaciones y contagios secundarios.
Las infestaciones afectan principalmente al ganado y otros animales domésticos, con lesiones que pueden ubicarse en ombligo, extremidades, cuello, orejas y otras áreas; estas lesiones derivan en infecciones secundarias, pérdida de peso, reducción en la producción de carne y leche, menor calidad de pieles y, en casos graves, riesgo de mortalidad.
Además de las acciones en el sector pecuario, los sistemas de salud pública registraron casos humanos por miasis en 2025 en zonas del sur del país, por lo que las autoridades sanitarias han activado protocolos de vigilancia y manejo tanto en animales como en personas para prevenir la expansión.
Entre las medidas implementadas destacan la intensificación de la notificación y el rastreo de brotes, campañas de control en explotaciones y la coordinación interinstitucional para responder con rapidez; las autoridades piden a propietarios y a la población reportar sospechas para facilitar la intervención oportuna.
Los organismos de vigilancia zoosanitaria mantienen la actualización de los datos y llaman a mantener prácticas de manejo que reduzcan la exposición del ganado y permitan detectar a tiempo lesiones que requieran tratamiento veterinario.

