La Secretaría de Energía, a través de la titular Luz Elena González Escobar, presentó una estrategia orientada a aumentar la producción doméstica de gas natural y a elevar la participación de fuentes renovables en la matriz eléctrica hasta 38% hacia 2030, con el objetivo de mejorar la soberanía y la confiabilidad del suministro energético.
El plan establece como meta pasar de alrededor de 24% de generación eléctrica por fuentes limpias a 38% en 2030, una transición que la Sener ha integrado en el denominado Plan México para el sector energético y que implica ampliar la capacidad renovable del país.
Para respaldar esa expansión, el gobierno ha previsto inversiones públicas y una cartera de proyectos para fortalecer el Sistema Eléctrico Nacional; en comunicados oficiales se hace referencia a recursos por más de 624,000 millones de pesos destinados a acciones vinculadas con el Plan México y la modernización de infraestructura eléctrica.
En el frente de los hidrocarburos, la estrategia contempla incrementar la producción nacional de gas natural; presentaciones y notas de prensa oficiales y especializadas reportan una meta aproximada de aumento de producción en torno al 38% durante el sexenio, y señalan proyectos y desarrollos en cuencas como Ixachi, Bakté y Burgos para elevar la extracción y la capacidad de almacenamiento.
Informes periodísticos también han documentado que, en el marco de la búsqueda de mayor autosuficiencia, se han reabierto debates y propuestas sobre técnicas de explotación que antes habían sido restringidas en algunos periodos, en paralelo con la coordinación entre Sener, Pemex y la Comisión Federal de Electricidad para asegurar la disponibilidad de combustible y la operación de centrales necesarias para la confiabilidad del sistema.
Las autoridades sostienen que el aumento conjunto de la producción de gas y de la generación renovable busca reducir la dependencia de importaciones y proteger al sistema eléctrico frente a riesgos externos; no obstante, los detalles operativos, cronogramas precisos y la participación del sector privado en proyectos concretos quedan sujetos a próximas licitaciones y a la publicación de mayor información técnica por parte de las dependencias involucradas.

