Sergio Corona está por cumplir 98 años el próximo 7 de octubre y, lejos de retirarse por completo, mantiene abierta la posibilidad de volver a actuar si encuentra un buen proyecto, con un escritor, un director y un elenco que le resulten atractivos.
Desde su casa, el actor y comediante habló sobre los cambios que ha vivido la televisión, su trayectoria artística y la manera en que enfrenta esta etapa. Aunque camina con bastón y reconoce que sus rodillas ya no le permiten correr en escena, asegura que todavía puede trabajar sentado o de pie.
Una carrera entre el baile, la comedia y la televisión
Corona comenzó como bailarín y formó una pareja artística con Alfonso Arau. Entre sus recuerdos está una rutina en la que ambos coordinaban sus movimientos con las sombras proyectadas sobre una pantalla, una experiencia que describe como interesante y divertida.
Con el paso de los años participó en distintos programas, entre ellos Hogar, dulce hogar, y encontró uno de sus personajes más reconocidos en Don Tomás, de Como dice el dicho. Sobre ese papel, afirmó que es el personaje en el que más se reconoce.
El actor también recordó su amistad con Manuel “El Loco” Valdés, con quien compartió grabaciones, comidas y bromas. Entre ellas mencionó una apuesta relacionada con el futbol que terminó con él vestido de mujer en Paseo de la Reforma, una anécdota que recuerda con humor y sin dramatismo.
Su visión sobre la televisión actual
Sergio Corona no observa la televisión del pasado con nostalgia. Considera que las producciones actuales tienen otro ritmo, escenografías distintas y escenas más ágiles, aunque sostiene que la calidad depende de factores como los escritores, los directores y el elenco.
Para él, un actor se vuelve memorable cuando cuenta con un buen libreto, una dirección sólida y compañeros capaces de construir un reparto equilibrado. También destacó que actuar le sigue resultando atractivo porque le permite interpretar personajes diferentes a su propia personalidad.
En su vida personal, recordó el momento en que pasó de rentar un departamento a comprar una propiedad en la zona de Avenida México. Señaló que nunca ha sido una persona rica, pero se considera afortunado por haber podido vivir con estabilidad.
A casi ocho décadas de sus primeros pasos en el espectáculo, Corona dice sentirse bien y con deseos de continuar trabajando. Su interés, explicó, no está solamente en mantenerse activo, sino también en seguir cumpliendo con su oficio y recibir una remuneración por él.
