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Seúl propone a Pyongyang reemplazar el armisticio por un acuerdo de paz

El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, llamó este sábado 15 de agosto de 2026 a reanudar el diálogo con Corea del Norte para reemplazar el sistema de armisticio vigente por un régimen de paz y avanzar hacia el fin formal de la Guerra de Corea.

Durante una ceremonia en Seúl por el 81 aniversario de la liberación de la península del dominio colonial japonés, Lee planteó que ambas partes deben abandonar las amenazas mutuas y sentarse a negociar como actores directamente involucrados en el conflicto.

“Dejemos de lado nuestras intenciones de amenazarnos mutuamente y comencemos a dialogar para poner fin a esta prolongada guerra como partes directamente involucradas”, afirmó el mandatario. También señaló que las conversaciones podrían incluir formas de detener las capacidades nucleares de Pyongyang.

Una propuesta en medio del estancamiento

La Guerra de Corea terminó en 1953 con un armisticio, pero no con un tratado de paz. Por ello, las dos Coreas permanecen técnicamente en guerra más de siete décadas después, mientras la tensión militar continúa concentrada en torno a la frontera desmilitarizada.

Lee reconoció que Corea del Norte no ha respondido a los gestos de reconciliación promovidos por su gobierno. Aun así, sostuvo que Seúl debe mantener abiertos los esfuerzos para recuperar los canales de comunicación y construir condiciones de coexistencia pacífica.

El presidente surcoreano propuso además establecer un “sistema de seguridad multicapa” para controlar las tensiones, prevenir una crisis y adoptar medidas preventivas y coherentes frente a posibles incidentes.

Respeto al sistema norcoreano

Como parte de su postura, Lee reiteró que su gobierno respetará el sistema político vigente en Corea del Norte, no buscará una reunificación por absorción y no participará en actos hostiles contra Pyongyang.

El mandatario consideró que una respuesta positiva de Corea del Norte permitiría avanzar hacia una península más estable, fortalecer la cooperación regional y contribuir a la construcción de un mundo sin armas nucleares.

“Transformaré la hostilidad y la confrontación en un impulso para la coexistencia pacífica”, resumió Lee al defender una política basada en el diálogo y la reducción gradual de las tensiones.

Cooperación con Japón

En el mismo discurso, Lee destacó la cooperación desarrollada durante el último año entre Corea del Sur y Japón en áreas como cadenas de suministro, energía y tecnologías avanzadas.

El presidente surcoreano dijo que su gobierno ampliará esa colaboración para atender desafíos compartidos y expresó su expectativa de abrir una nueva etapa de prosperidad con las autoridades japonesas.

La propuesta de Seúl queda ahora a la espera de una respuesta de Pyongyang, cuya falta de disposición al diálogo ha mantenido congelados los contactos entre ambos gobiernos.