Shakira extinguió formalmente Fire Rabbit, la sociedad patrimonial que fundó en 2012 durante su relación con el exfutbolista Gerard Piqué y que tenía su sede en Esplugues de Llobregat, España.
El cierre quedó registrado en el Boletín Oficial del Registro Mercantil de España, donde también se informó la revocación de los administradores y el nombramiento de liquidadores. Entre ellos se encuentran Shakira Isabel Mebarak Ripoll y Enrique Pecourt Gozálbez.
Una sociedad vinculada a la etapa de Shakira en Barcelona
Fire Rabbit fue constituida en 2012 bajo el paraguas de Fire Dragon, empresa con sede en Panamá vinculada a la cantante colombiana. La compañía se dedicaba a la gestión de inversiones y formaba parte de la estructura empresarial utilizada para administrar activos en España.
A través de Fire Rabbit e Inversiones BCN TWO&TWO SL, Fire Dragon tenía la titularidad de 50 por ciento de la vivienda ubicada en Esplugues de Llobregat, localidad donde Shakira vivió con Piqué.
La sociedad tuvo distintos cambios en su administración. En 2023, Shakira asumió el cargo de administradora única y, en 2024, se registró el nombramiento de Shakira y Pecourt Gozálbez como administradores solidarios.
Reorganización empresarial y traslado a Miami
La extinción de Fire Rabbit ocurre después de varios movimientos en la estructura empresarial de Shakira en España, en un contexto marcado por su traslado de residencia a Miami, Estados Unidos, y por la reorganización de sus sociedades tras su separación de Gerard Piqué.
El cierre también coincide con una etapa de cambios en los asuntos fiscales de la cantante. En mayo, la Audiencia Nacional instó a la Agencia Tributaria española a devolverle alrededor de 60 millones de euros tras anular una multa relacionada con la tributación del ejercicio de 2011.
El tribunal consideró que la Administración no acreditó que Shakira hubiera permanecido en España más de 183 días durante ese año, requisito utilizado para determinar la residencia fiscal.
Antecedentes fiscales
Días antes de esa resolución, un juzgado de Barcelona archivó la segunda causa penal que la cantante enfrentaba por un supuesto fraude de 6.6 millones de euros correspondiente a 2018, después de que la Fiscalía y las demás acusaciones solicitaran el archivo.
En un proceso anterior, Shakira aceptó una multa de 7.8 millones de euros tras reconocer ante un tribunal un fraude de 14.5 millones de euros a la Hacienda española entre 2012 y 2014. El acuerdo evitó que enfrentara un juicio prolongado y una posible pena de prisión.
