La presidenta Claudia Sheinbaum informó en marzo de 2026 que el acuerdo voluntario con empresas del sector gasolinero para contener el precio de la gasolina magna ha contribuido a estabilizar los costos y que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) intensificará los monitoreos para asegurar el cumplimiento del compromiso.
El pacto, suscrito por representantes del sector en Palacio Nacional, establece un tope para la gasolina magna por debajo de 24 pesos por litro de forma voluntaria y contempla mecanismos de seguimiento por parte de autoridades federales.
Las autoridades y medios han reportado un cumplimiento mayoritario del acuerdo, aunque las cifras varían según la fuente: algunos informes citan que hasta el 96% de las estaciones se sumó al convenio, mientras otros indican que más del 80% ajustó sus precios por debajo del umbral establecido.
La Profeco —según comunicados del gobierno y reportes informativos— reforzará los operativos y los monitoreos de precio en las estaciones de servicio para detectar incumplimientos y disponer de información pública sobre costos y márgenes operativos.
El diésel quedó fuera del tope voluntario y ha sido tratado con medidas distintas por la administración, incluidas disposiciones fiscales y seguimiento específico por su impacto en el transporte y la logística, según análisis y notas periodísticas recientes.
El gobierno ha señalado que el esquema será objeto de evaluaciones periódicas para revisar su eficacia y determinar ajustes si se considera necesario; las cifras y el alcance del cumplimiento pueden presentar variaciones entre los distintos reportes consultados.

