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Sheinbaum afirma que México aún no decide si utilizará fracking

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó este viernes 7 de agosto de 2026 que México todavía no ha decidido si utilizará la técnica de fracturación hidráulica, conocida como fracking, para extraer gas natural no convencional. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, señaló que la decisión dependerá de estudios científicos, la disponibilidad de agua y la posibilidad de reducir los impactos ambientales.

La declaración ocurrió después de que el Comité Científico sobre Soberanía Energética y Yacimientos de Gas Natural No Convencional presentó los primeros resultados de su análisis. Sheinbaum sostuvo que el objetivo es determinar qué alternativa conviene al país, sin afectar a las poblaciones ni comprometer los recursos naturales.

“Primero vamos a ver si hay agua salada para ver si es factible o no. Ni siquiera se ha tomado la decisión”, explicó la mandataria. Añadió que cualquier eventual desarrollo tendría que realizarse con nuevas tecnologías y bajo criterios de responsabilidad ambiental.

Sheinbaum justificó que el análisis forma parte de una estrategia de soberanía energética, debido a la dependencia de México respecto al gas importado de Estados Unidos. Indicó que existen contratos de importación que continuarán vigentes, aunque el Gobierno busca evitar que esa dependencia siga aumentando.

La presidenta también afirmó que México ya consume gas no convencional proveniente de Texas y estimó que cerca de 60 por ciento del gas utilizado en el país tiene ese origen. Sin embargo, aclaró que la estrategia energética no estará basada únicamente en ese combustible y que su administración pretende impulsar el crecimiento de las fuentes renovables.

El comité científico deberá continuar con las investigaciones para establecer si existen condiciones técnicas y ambientales que permitan avanzar. Entre los aspectos bajo revisión se encuentran la disponibilidad y el manejo del agua, la protección de los acuíferos, la viabilidad de los yacimientos y el impacto en las comunidades.

Sheinbaum señaló que el propósito final es atender las necesidades energéticas actuales, reducir la dependencia externa y mantener una política compatible con la protección ambiental y el desarrollo sustentable. Por ahora, cualquier decisión sobre el fracking en México permanece pendiente.