La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó el 4 de mayo de 2026 que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó seguridad al Gabinete de Seguridad y que, tras evaluar el riesgo, se le otorgó protección.
Sheinbaum dijo que el Gabinete realiza un análisis de riesgo cuando funcionarios o ciudadanos piden protección y que, en este caso, se decidió dar seguridad al gobernador por la condición que estableció el propio gabinete.
Las declaraciones de la mandataria ocurren luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra Rocha y otras nueve personas por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y de que, el 28-29 de abril de 2026, la embajada de EE. UU. en México remitiera solicitudes de detención con fines de extradición.
La Secretaría de Relaciones Exteriores y la Fiscalía General de la República han pedido a Washington que entregue los elementos probatorios que justifican la urgencia de la petición y han señalado que, conforme a los tratados, esa información debe manejarse con confidencialidad. En respuesta pública, autoridades mexicanas han insistido en que no se ha presentado ante México una solicitud formal de extradición con pruebas concluyentes.
Rocha solicitó licencia como gobernador de Sinaloa en los días posteriores a las acusaciones planteadas por la fiscalía del Distrito Sur de Nueva York; las imputaciones y la forma pública en que se difundieron han generado reacciones políticas y demandas de comprobación por parte del Gobierno mexicano.
La situación continúa en desarrollo: las dependencias mexicanas revisan las solicitudes recibidas y las posibles acciones conforme al marco legal del tratado de extradición bilateral.

