La presidenta Claudia Sheinbaum anunció en su conferencia matutina del 15 de abril de 2026 la conformación de un comité integrado por científicos, académicos y especialistas para evaluar la viabilidad de explotar gas no convencional en México, una vía que el gobierno plantea como opción para fortalecer la soberanía energética.
Según la Presidencia, el grupo estará integrado por representantes y académicos de instituciones como la UNAM, el IPN y la UAM, además de centros de investigación y organismos técnicos. El equipo tendrá un plazo aproximado de dos meses para emitir una primera evaluación sobre la factibilidad técnica y los riesgos ambientales.
Sheinbaum dijo que la decisión se tomará con base en conocimiento científico y no será una determinación personal: el gobierno busca identificar si existen tecnologías que reduzcan al máximo los impactos, por ejemplo evitando el uso de agua potable y recurriendo a métodos que minimicen el empleo de químicos dañinos y permitan el reciclaje de agua.
El anuncio ocurre en un contexto de dependencia de importaciones de gas natural, principalmente de Estados Unidos, y el Ejecutivo ha argumentado que explorar reservas no convencionales podría ayudar a disminuir esa dependencia. Sin embargo, organizaciones ambientalistas han advertido que un “fracking sustentable” es, en su opinión, difícil de garantizar y pidieron mayor transparencia en el proceso.
La Presidencia aseguró que no se realizarán trabajos que afecten a las comunidades y que no se forzará a científicos con posturas previas; el comité deberá aportar criterios técnicos que guíen una decisión a mediano y largo plazo sobre si conviene o no explotar esos yacimientos.

