La Presidencia informó que, en su conferencia matutina de abril de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ordenó la creación de un comité científico y técnico para evaluar la viabilidad de explotar yacimientos de gas no convencional en México.
El grupo estará integrado por especialistas en geología, manejo del agua, cambio climático y otras disciplinas, y a partir de su instalación tendrá un plazo aproximado de dos meses para entregar una primera evaluación sobre condiciones técnicas, ambientales y sociales bajo las cuales sería factible avanzar.
La decisión responde a la alta dependencia del gas natural importado que enfrenta el país, indicó el Gobierno, y se plantea como parte de una estrategia para fortalecer la soberanía energética sin renunciar al impulso de fuentes renovables.
Entre las instituciones públicas convocadas figuran universidades y centros de investigación de alcance nacional, además de expertos en impacto hídrico y mitigación ambiental. La Presidencia aseguró que no se recurrirá al uso de agua potable ni al fracking tradicional como se ha entendido históricamente.
El Ejecutivo señaló que, si el dictamen técnico resulta favorable, uno de los posibles ámbitos de estudio sería Coahuila, por condiciones de baja densidad poblacional en ciertas zonas; en cualquier caso, subrayó que cualquier avance estará sujeto a consultas con las comunidades afectadas.
Organizaciones ambientalistas y académicos han advertido sobre los riesgos asociados al desarrollo de yacimientos no convencionales y pidieron transparencia en los criterios y protocolos que el comité empleará. El Gobierno respondió que el objetivo es aplicar ciencia para determinar si existen tecnologías con menores impactos ambientales.

