La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó en diversas intervenciones públicas que el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) opera correctamente y representa una alternativa funcional para la conectividad aérea del país, y destacó además el proceso de reactivación de Mexicana de Aviación, cuya flota y rutas se han ido ampliando en los últimos meses.
En actos oficiales y presentaciones vinculadas a la política aeroportuaria, Sheinbaum hizo énfasis en que la reactivación de la aerolínea estatal responde a una decisión estratégica para garantizar accesibilidad en tarifas y cubrir trayectos que otras líneas no consideran rentables, y subrayó el compromiso del Gobierno con la recuperación progresiva de la empresa.
Mexicana de Aviación ha empezado a integrar aeronaves de la familia Embraer y autoridades han informado planes de expansión de la flota en los próximos años; la Presidencia y la aerolínea han defendido su papel para ofrecer precios más accesibles y ampliar la oferta de rutas nacionales.
Autoridades y medios especializados han vinculado estas iniciativas con la búsqueda de mayor capacidad operativa y desarrollo de conectividad en el sistema aeroportuario mexicano; al mismo tiempo, informes sectoriales señalan retos externos —como decisiones regulatorias internacionales que afectan rutas— que condicionan la velocidad de la expansión.
El Gobierno presenta la combinación de AIFA más la reactivación de Mexicana como un proyecto orientado a fortalecer la infraestructura aeroportuaria y la competencia en el mercado aéreo, mientras actores del sector y analistas estudian el impacto operativo y económico de estas decisiones en el mediano plazo.

