La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que “todo mundo es inocente hasta que no se demuestre que es culpable” y pidió que cualquier señalamiento contra autoridades mexicanas se pruebe dentro del marco legal nacional. Sus declaraciones se dieron en la conferencia matutina tras la recepción de solicitudes de detención provisional con fines de extradición enviadas por Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otras nueve personas.
La Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que recibió las solicitudes el 29 de abril de 2026 y las turnó a la Fiscalía General de la República para su análisis conforme a la legislación mexicana. La FGR, por su parte, indicó que la petición carece por ahora de elementos probatorios suficientes y solicitó a las autoridades estadounidenses información y pruebas adicionales antes de decidir si procede una detención o trámite de extradición.
En respuesta a las acusaciones, el gobernador Rubén Rocha Moya solicitó una licencia temporal al cargo para facilitar las indagatorias, según reportes de prensa. La Fiscalía señaló que abrirá una investigación interna y que sólo procederá con medidas como la detención o la entrega si existen pruebas que lo justifiquen y se siga el debido proceso.
Las declaraciones de Sheinbaum subrayaron además la postura del gobierno de defender la soberanía y evitar subordinaciones: dijo que México actuará con apego a su Constitución y Coopera con Estados Unidos sin ceder en principios de dignidad nacional. La situación mantiene tensión en la relación bilateral y ha motivado declaraciones tanto de autoridades mexicanas como de funcionarios estadounidenses.
La Fiscalía continúa en comunicación con sus contrapartes internacionales para evaluar la documentación presentada y definir los pasos legales conforme a los tratados vigentes. El proceso de análisis y cualquier eventual resolución judicial o administrativa seguirán los cauces previstos por la ley mexicana.

