En su conferencia matutina del 6 de mayo de 2026 en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no percibe una “ofensiva” de Estados Unidos contra México y sostuvo que los hechos muestran una relación de cooperación entre ambos gobiernos.
La mandataria hizo referencia a la presentación de cargos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros exfuncionarios, pero señaló que, hasta ahora, se trata de acciones de una oficina del Departamento de Justicia en Nueva York y no de una política de Estado dirigida contra México.
Sheinbaum añadió que en la relación bilateral se han firmado acuerdos recientes —entre ellos el reconocimiento del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y decretos sobre propiedad intelectual— y que continúan negociaciones en temas agrícolas y sanitarios, lo que a su juicio es incompatible con la idea de una ofensiva contra el país.
La declaración llega en un contexto de tensión política tras las imputaciones anunciadas desde Estados Unidos y las críticas de actores públicos sobre la conducta de autoridades mexicanas. La presidenta defendió la soberanía del país y afirmó que las decisiones se toman desde México, con coordinación internacional cuando corresponde.
Organismos y medios nacionales e internacionales cubrieron la conferencia y las reacciones subsecuentes; la postura de la Presidencia coincide con su insistencia en privilegiar la cooperación bilateral y la autonomía en la toma de decisiones.

