La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no percibe una “ofensiva” de Estados Unidos contra México y pidió que se presenten pruebas antes de aceptar acusaciones contra funcionarios mexicanos, luego de que el Departamento de Justicia hiciera públicas imputaciones relacionadas con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Según el reporte de La Jornada, en su conferencia matutina la mandataria sostuvo que los hechos muestran una relación de cooperación entre ambos gobiernos y mencionó acuerdos recientes, como el reconocimiento del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y avances en materia de propiedad intelectual, además de negociaciones en temas agrícolas y fitosanitarios.
Sheinbaum reclamó reciprocidad en la cooperación y subrayó que la defensa de la soberanía nacional “no está en negociación”; también advirtió que no se permitiría la operación de agentes extranjeros no acreditados en territorio nacional.
Las declaraciones se dan en un contexto de tensión bilateral tras anuncios desde Washington sobre nuevas investigaciones y la advertencia del presidente de Estados Unidos de que, si México “no hace el trabajo”, su gobierno “lo hará” por su cuenta.
La presidenta pidió mantener la “cabeza fría” frente a versiones y exhortó a las autoridades estadounidenses a enviar las evidencias necesarias para procesos judiciales o solicitudes de extradición, mientras su administración investiga los casos conforme al marco legal mexicano.

