La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instruyó la creación e inició la implementación del Observatorio Permanente del Golfo de México como medida para monitorear de forma permanente las condiciones ambientales y prevenir futuros incidentes tras el derrame de hidrocarburos que afectó playas y áreas costeras del Golfo.
En su conferencia matutina del 31 de marzo de 2026 la mandataria anunció una reunión con el grupo interinstitucional encargado de atender el incidente; a inicios de abril el gobierno federal puso en marcha la implementación del observatorio y reforzó el operativo de atención, contención y saneamiento en la región.
La coordinación de las acciones recae en la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) y participa el Grupo Interinstitucional conformado por dependencias como la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Secretaría de Energía (Sener), la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), Petróleos Mexicanos (Pemex), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), además de autoridades estatales y municipales.
El Observatorio Permanente del Golfo de México se plantea como una plataforma que integra monitoreo en campo y observación satelital, con la participación de instituciones académicas y centros de investigación para generar información científica continua sobre la calidad del agua, la biodiversidad y riesgos ambientales.
Las autoridades mantienen un operativo de vigilancia y limpieza en el litoral afectado; las estimaciones sobre la extensión del impacto varían entre las diferentes fuentes y organizaciones, mientras que las autoridades señalan que se han retirado centenares de toneladas de contaminante y que varias playas y áreas protegidas han sido intervenidas y en muchos casos limpiadas.
En paralelo, las investigaciones para determinar el origen del derrame continúan abiertas: las hipótesis analizadas incluyen emanaciones naturales conocidas como “chapopoteras” y posibles fallas en infraestructura; el gobierno anunció la presentación de un informe técnico actualizado a principios de abril y la interposición de acciones legales y denuncias administrativas por parte de autoridades ambientales para deslindar responsabilidades.
Las próximas etapas incluyen la consolidación de la red de monitoreo del observatorio, la presentación del informe técnico prometido por el Ejecutivo federal y el seguimiento a medidas de protección y apoyo a comunidades costeras y al sector pesquero afectado.

