La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó el 12 de mayo de 2026, en la conferencia matutina en Palacio Nacional, que la relación con Estados Unidos “puede tener sus tensiones, pero está bien” y rechazó que deba procederse a una detención urgente con fines de extradición contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por falta de pruebas públicas que la justifiquen.
Sheinbaum señaló que la petición fue hecha por una oficina del Departamento de Justicia en Nueva York y que, hasta el momento, no existe una solicitud formal de extradición presentada ante México; por ello la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Consejería Jurídica han solicitado documentación que sustente la urgencia del caso.
La mandataria también expresó preocupación por la muerte de mexicanos en centros de detención en Estados Unidos y dijo que el Gobierno exige el respeto a los derechos humanos de las personas detenidas. Además, indicó que no hay indicios de que Rocha Moya haya salido del país y que las versiones sobre una fuga forman parte de “propaganda política”.
En días recientes, el Gobierno federal autorizó medidas de protección para el gobernador con licencia tras la solicitud de detención provisional con fines de extradición. La administración federal ha reiterado que cualquier aprehensión en territorio nacional requiere pruebas claras antes de proceder.
El caso sigue en trámite: las autoridades mexicanas esperan que Estados Unidos entregue pruebas que justifiquen la detención urgente, mientras los actores políticos nacionales debaten la respuesta y los pasos jurídicos a seguir.

