En su conferencia de prensa del 28 de mayo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó los casos que involucran a autoridades de Chihuahua y de Sinaloa como “asuntos de soberanía”.
Sheinbaum señaló que el caso de Chihuahua no debe interpretarse como un episodio político contra la gobernadora María Eugenia Campos, sino como una investigación derivada de indagatorias de la Fiscalía General de la República sobre la presunta participación de agentes extranjeros en un operativo en la sierra Tarahumara.
Respecto a Sinaloa, la mandataria recordó la solicitud de detención con fines de extradición que presentó el gobierno de Estados Unidos para varias personas —entre ellas el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya— y afirmó que México tiene “derecho a dudar” y a exigir que se presenten las pruebas pertinentes.
Durante la misma conferencia, la presidenta enfatizó que la relación con Estados Unidos debe basarse en reglas claras y en la defensa de la independencia del país: “no somos piñata de nadie”, dijo, y llamó a actuar con prudencia y conforme a la ley.
El llamado presidencial se produce en un contexto de tensión diplomática y de escrutinio público: las autoridades mexicanas han abierto investigaciones internas y han demandado información y pruebas a sus contrapartes internacionales para definir los pasos a seguir.
La postura del Ejecutivo central busca subrayar la prioridad de la soberanía nacional y el respeto a los procesos jurídicos mientras continúan las indagatorias y las solicitudes de colaboración internacional.

