La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo advirtió que no permitirá que México sea utilizado como tema en las campañas electorales de Estados Unidos y aseguró que tampoco aceptará injerencia extranjera en las elecciones mexicanas.
“Lo que no queremos es que usen a México para su elección de noviembre”, dijo la mandataria en conferencia de prensa, y acusó a sectores de la oposición de colaborar con una estrategia de la “derecha internacional” para atacar a su gobierno.
Sheinbaum informó que el llamado público de respaldo a su administración —anunciado para los próximos días— no se realizará en Palacio Nacional debido a que el Zócalo se encuentra ocupado por el Fanfest de la FIFA, por lo que se prevé una sede alterna.
Las declaraciones se enmarcan en tensiones diplomáticas y políticas recientes entre México y Estados Unidos, en las que la Presidencia ha pedido respeto a la soberanía nacional y ha rechazado cualquier intento de injerencia externa en los asuntos internos del país.
Autoridades y actores políticos implicados no ofrecieron en el momento declaraciones públicas que contradijeran o ampliaran lo dicho por la Presidencia; el gobierno señaló que el diálogo bilateral debe mantenerse en un marco de respeto y responsabilidad mutua.

