El 1 de mayo de 2026, durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió “unidad nacional” ante lo que describió como un “embate exterior” tras la solicitud de extradición presentada por autoridades de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y otros funcionarios.
Sheinbaum dijo que está tranquila y defendió el principio de soberanía, y señaló que corresponderá a la Fiscalía General de la República (FGR) revisar el expediente y valorar las pruebas que acompañaron la petición extranjera.
La mandataria rechazó que su gobierno esté “entre la espada y la pared” por las acusaciones y señaló que, si no hay pruebas claras, las imputaciones podrían tener un propósito político. En la conferencia también criticó a la oposición por su postura frente al caso.
La solicitud de extradición fue tramitada por una oficina del Departamento de Justicia en el sur de Nueva York, según las autoridades que hicieron pública la petición. La FGR y la Secretaría de Relaciones Exteriores serán las instancias encargadas de analizar la documentación y seguir los canales formales del tratado de extradición.
El llamado de Sheinbaum llega en un momento de tensión en las relaciones bilaterales y ha sido cubierto por medios nacionales e internacionales; la situación sigue su curso conforme las autoridades mexicanas revisen la evidencia y determinen los pasos legales correspondientes.

