La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó el 15 de abril de 2026 un comité de científicos y especialistas encargado de evaluar la viabilidad técnica, ambiental y social de la extracción de gas no convencional mediante fractura hidráulica (fracking) en México.
Sheinbaum explicó que su postura cambió ante avances tecnológicos y la necesidad de reducir la dependencia de gas importado, y afirmó que “hay que voltear a ver nuevamente al gas no convencional con ojos de soberanía”. La mandataria subrayó que la decisión se tomará con base en conocimiento científico y con mecanismos de consulta a las comunidades.
El grupo está integrado por investigadores y expertos vinculados a instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), entre otros.
El gobierno informó que el comité entregará la primera parte de sus conclusiones en alrededor de dos meses —a mediados de junio de 2026— y que, de contar con aval técnico, Coahuila figura como una de las regiones con condiciones más favorables para iniciar trabajos por su baja densidad poblacional en algunas zonas.
Organizaciones ambientalistas y grupos civiles han cuestionado la independencia del proceso y advirtieron sobre el riesgo de que la conformación del comité sirva para legitimar una decisión ya tomada. Las críticas exigen transparencia, participación comunitaria y que el análisis incluya impactos en agua, salud y ecosistemas.
La presentación del comité forma parte de la estrategia del gobierno para fortalecer la soberanía energética y reducir la importación de gas; hasta ahora no se ha tomado una decisión definitiva y las autoridades sostienen que actuará con base en la evidencia científica que entregue el comité.

