La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó llamar “terroristas” a los cárteles mexicanos y advirtió que esa clasificación podría servir como pretexto para una injerencia extranjera. Lo dijo el martes 3 de noviembre de 2026, durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, luego de que Argentina incluyera al Cártel de Sinaloa y a La Nueva Familia Michoacana en su registro de organizaciones vinculadas con el terrorismo.
Sheinbaum afirmó que en México se habla de delincuencia organizada y que el Gobierno la combate como parte de sus labores de seguridad. También sostuvo que terrorismo es una categoría distinta y vinculó su preocupación por posibles intervenciones extranjeras con la modificación al artículo 40 constitucional.
La decisión del Gobierno argentino, encabezado por Javier Milei, se anunció el 21 de octubre y posteriormente quedó formalizada mediante la Resolución Conjunta 5/2026. Además de los dos grupos mexicanos, la medida alcanzó a organizaciones de Colombia y Ecuador.
La postura expresada por Sheinbaum distingue entre la clasificación adoptada por otro país y la terminología que utiliza el Gobierno mexicano para referirse a los cárteles. Su señalamiento se centró en la soberanía y en evitar que esa denominación se convierta, según advirtió, en fundamento para una intervención en México.
