La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció un “ligero aumento” en el precio de la tortilla y afirmó que, pese a eso, el precio del maíz se mantiene en niveles históricamente bajos. En la conferencia matutina la mandataria dijo que no existen razones económicas que justifiquen un alza sostenida del producto y anunció que se convocará a mesas de trabajo con productores y comercializadores para evitar incrementos injustificados.
Sheinbaum atribuyó parte de la variación inflacionaria a aumentos temporales en productos agrícolas como jitomate, papa y tomate, y señaló que el gobierno coordina acciones —incluyendo acuerdos con comercializadores y vigilancia de Profeco— para proteger la canasta básica.
El gobierno también recordó la vigencia de instrumentos como el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) y medidas de subsidio o estímulos en combustibles que, según las autoridades, ayudan a contener presiones en los precios al consumidor.
Representantes del sector tortillero han advertido sobre presiones de costo que podrían traducirse en incrementos regionales en el precio por kilogramo, por lo que las mesas de trabajo buscarán acuerdos que reduzcan intermediarios y faciliten la llegada del grano a menor costo al consumidor.
La disposición del gobierno para sentarse con los actores de la cadena busca, dijo la presidencia, evitar aprovechamientos especulativos mientras se monitorean los cambios en los insumos y la oferta nacional.

