En la conferencia de prensa previa al Masters 1000 de Roma, el 7 de mayo de 2026, Jannik Sinner reclamó a los torneos del Grand Slam un trato más respetuoso hacia los jugadores y expresó que la disputa actual sobre el reparto de premios responde, en buena medida, a esa falta de reconocimiento.
Novak Djokovic también se pronunció en apoyo del colectivo: aunque no se ha sumado activamente a las últimas iniciativas, manifestó su respaldo desde la trinchera de los jugadores mientras crece la tensión con las organizaciones de los cuatro grandes.
La controversia se reavivó tras cambios recientes en la asignación de bolsas y la discusión sobre qué porcentaje de los ingresos totales debería destinarse a premios y a un fondo de bienestar para tenistas. En el último año, jugadores de peso enviaron peticiones a las autoridades de los Grand Slams exigiendo una mayor participación en las decisiones y mejores condiciones económicas y de seguridad social.
Aunque algunos líderes del circuito han llegado a plantear la posibilidad de un boicot como presión negociadora, persiste la incertidumbre sobre si se impondrá una medida de ese tipo y cómo podría afectar el calendario y la organización de Roland Garros, Wimbledon, el Abierto de Australia y el US Open.
El episodio llega en medio de una temporada con calendario apretado y debates sobre la gobernanza del tenis profesional, donde los jugadores reclaman no sólo más dinero, sino participación en decisiones que afectan la salud y la carrera a largo plazo de los deportistas.

