Los sondeos a boca de urna difundidos al cierre de los comicios muestran una diferencia muy estrecha entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, con mediciones que sitúan el resultado en torno a 50.7% para una candidata y 49.3% para la otra en una de las estimaciones, y 50.5% contra 49.5% en otra.
La competencia se perfila como una segunda vuelta reñida, marcada por la polarización política y la preocupación por la inseguridad. Más de 27 millones de electores estaban convocados a votar y, de confirmarse los resultados definitivos, el ganador asumirá el cargo el 28 de julio.
Ante la cercanía en las cifras, las autoridades electorales y observadores seguirán el conteo oficial para confirmar el resultado y resolver eventuales impugnaciones o incidencias que pudieran presentarse.

