En Michoacán se profundiza una disputa interna dentro de Morena por la definición de la candidatura al gobierno estatal para 2027, con dos estructuras políticas enfrentadas: la que respalda al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y la agrupación cercana al senador Raúl Morón.
Las tensiones se hicieron evidentes a fines de mayo de 2026, cuando dirigentes y actores políticos locales intercambiaron reproches sobre quién debe encabezar la postulación. El proceso formal avanzará en junio de 2026, cuando la dirigencia nacional emita la convocatoria de registro y se active la fase de mediciones.
El gobernador ha planteado públicamente la posibilidad de que la candidatura recaiga en una mujer y mencionó varios perfiles con peso en la administración estatal. En paralelo, sectores afines a Raúl Morón mantienen su propio aparato organizativo y aparecen como competitivos en sondeos y mediciones internas.
Fuentes políticas consultadas señalan que la definición podría resolverse mediante encuestas entre los aspirantes de la coalición o por acuerdos entre partidos; el Partido del Trabajo figura como factor relevante en la negociación de candidaturas y de gobernabilidad posterior.
El conflicto interno tiene implicaciones prácticas: además de definir la estrategia electoral para 2027, podría afectar la unidad de la coalición en Michoacán y la capacidad del bloque gobernante para conservar el estado si no se alcanza un acuerdo.

