Los precios del petróleo subieron con fuerza en sesiones recientes debido a las hostilidades registradas en el Golfo Pérsico y al cierre parcial del Estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio energético mundial.
El Brent —referencia internacional— se movió en torno a los 113–114 dólares por barril en la jornada del 5 de mayo de 2026, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) alcanzó niveles sobre los 104–106 dólares por barril. En México, la mezcla nacional cerró en 110.78 dólares por barril el 5 de mayo de 2026.
Analistas y operadores dijeron que la volatilidad fue impulsada por reportes de ataques a buques, la escalada de enfrentamientos entre fuerzas de Estados Unidos e Irán y esfuerzos para reabrir corredores de navegación en la región. Los mercados han mostrado movimientos bruscos: tras alzas de casi 6% en una sesión, los precios registraron correcciones técnicas al día siguiente, pero mantienen un sesgo alcista ante el riesgo de interrupciones prolongadas del suministro.
La elevada cotización del crudo tiene implicaciones inmediatas en los precios internacionales de los combustibles y en presiones inflacionarias globales, situación que autoridades y mercados seguirán de cerca mientras se clarifica el estado del acceso a rutas marítimas claves.

