El jueves 21 de mayo de 2026, Julio César Silva, encargado del edificio de Recoleta donde residió la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, compareció ante el Tribunal Oral Federal N.º 7 y se retractó de parte de la declaración que había brindado en 2018 en el marco de la denominada causa “Cuadernos”.
Silva negó haber visto movimientos frecuentes de “bolsos y valijas” con dinero en el departamento y dijo que firmó actas en 2018 sin leerlas. En su nueva versión afirmó haber sufrido presiones durante la etapa de instrucción, y declaró que agentes judiciales y fiscales lo habrían condicionado para que ratificara un relato.
La retractación introduce un giro relevante en una línea de investigación que se apoyó, en parte, en testimonios y documentos recabados durante la instrucción del expediente. En la audiencia el testigo describió la forma en que, según su versión, se produjo la firma de la declaración anterior y los supuestos aprietes vinculados a aquella etapa procesal.
Fuentes judiciales y medios que cubrieron la audiencia consignaron que Silva reconoció haber firmado una declaración con contenido que ahora niega y ofreció detalles sobre su experiencia en la instrucción original.
El episodio podría tener impacto en la valoración probatoria de ciertas pruebas testimoniales dentro del debate oral, pero corresponde a los jueces evaluar el alcance de la nueva declaración en el marco del proceso. La audiencia y la retractación fueron informadas por múltiples medios que asistieron a la cobertura judicial.

