Organizaciones de tortilleros anunciaron que podrían dar por terminado el Acuerdo Nacional Maíz‑Tortilla ante lo que describen como incumplimientos por parte de las dependencias responsables.
Los líderes del sector señalaron la falta de entrega de maíz y de créditos con condiciones preferenciales, además de la persistencia de prácticas que consideran “competencia desleal”, lo que, dicen, ha encarecido el costo de producción y reducido la viabilidad de muchas tortillerías.
Reclamos centrales de las organizaciones
Entre las quejas destacan la ausencia de apoyos prometidos —créditos y suministro de grano a precio preferencial— y trámites que, según los representantes, son engorrosos y tardan semanas. Los denunciantes agregaron que las harineras que supuestamente debían ofrecer descuentos no han trasladado beneficios al eslabón local.
Los voceros del sector informaron además que, aunque existen centros de distribución inaugurados para facilitar el acceso al maíz, en la práctica los requisitos mínimos de compra y los tiempos de entrega dificultan su aprovechamiento por pequeñas tortillerías.
Impacto en precios y negocio local
Los representantes reportaron aumentos en el precio al público de la tortilla de entre uno y dos pesos por kilo en algunas zonas metropolitanas. Atribuyen estos incrementos a los mayores costos de la harina, papel y combustibles, así como a la falta de mecanismos de subsidio o crédito que alivien la operación diaria.
Advirtieron que, de romperse el acuerdo, podría aumentar la incertidumbre en el suministro y presionarse aún más el precio para los consumidores, sobre todo en entidades donde las tortillerías forman parte importante del ingreso familiar.
Respuesta institucional y contexto
Autoridades federales han defendido el acuerdo como un mecanismo para estabilizar el precio de la tortilla y han publicado información sobre centros de distribución y medidas para garantizar el abasto del grano a las tortillerías adheridas.
Al mismo tiempo, agrupaciones del sector harinero y organismos de competencia aseguran que se han tomado acciones para reactivar la competencia en el mercado de harina de maíz y evitar que los costos queden concentrados en un solo proveedor.
Qué sigue
Los líderes tortilleros anunciaron que se reunirán con representantes de otras asociaciones para definir pasos a seguir, incluido el envío de una carta a la Presidencia para exigir cumplimientos concretos; también evaluarán acciones colectivas si no se observan avances.
La situación se mantiene en desarrollo: las autoridades y las organizaciones del sector han mostrado posturas encontradas sobre el avance del acuerdo y sus resultados reales en el mercado local.
