Sean “Diddy” Combs fue trasladado el viernes 16 de octubre de 2026 de la prisión federal de Fort Dix, en Nueva Jersey, a la institución Allenwood Low, en Pensilvania, confirmó la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos. La dependencia no explicó las razones del cambio, al señalar que no comenta las condiciones de reclusión ni los motivos de traslado por razones de privacidad, seguridad y protección.
El movimiento ocurrió después de reportes sobre un supuesto trato preferencial para el productor musical dentro de Fort Dix y versiones sobre una pelea que habría requerido atención médica. Sin embargo, la Oficina Federal de Prisiones negó a medios estadounidenses que el altercado reportado hubiera ocurrido, por lo que esa versión no está confirmada oficialmente.
Cambio entre dos prisiones de baja seguridad
Allenwood Low es una prisión federal masculina de baja seguridad ubicada cerca de Williamsport, Pensilvania. El centro alberga aproximadamente a mil internos, mientras que Fort Dix, en Nueva Jersey, tiene una población cercana a los cuatro mil reclusos.
La transferencia fue reportada luego de publicaciones que describieron un supuesto acceso de Combs a artículos y servicios no autorizados durante su estancia en Fort Dix. Entre las versiones difundidas se mencionaron bebidas alcohólicas, un teléfono celular y ayuda de otros internos para cocinar, limpiar y darle masajes.
La Oficina Federal de Prisiones no confirmó esas acusaciones ni indicó si tuvieron relación con el traslado. La agencia tampoco detalló las condiciones actuales de reclusión del músico.
Cumple una condena federal
Combs cumple una condena de cuatro años y dos meses por cargos relacionados con el traslado de personas entre estados para fines de prostitución. El proceso judicial también incluyó acusaciones más graves de tráfico sexual y asociación ilícita, pero el jurado lo absolvió de esos cargos.
La fecha estimada de liberación está prevista para marzo de 2028, aunque los registros y las decisiones administrativas pueden modificar el cálculo. Además, sus abogados mantienen una apelación relacionada con la condena y la sentencia.
Hasta el momento, las autoridades penitenciarias no han informado públicamente si el traslado responde a medidas disciplinarias, a razones de seguridad o a una decisión administrativa de ubicación.
